El amor 2.0 o cómo ligar usando las nuevas tecnologías

En los tiempos que corren, la tecnología es una parte primordial en la vida de las personas. Pocos ámbitos de la vida no requieren de la tecnología en algún aspecto, ni siquiera lo más importantes pueden prescindir de ella. El amor, algo que quizá sea considerado como el sentimiento más personal y humano, también ha sido invadido por los nuevos avances.

Son muchas las personas que no son partidarios de ello. No ven con buenos ojos el uso de la tecnología en algo como el amor, alegando en muchos casos que la artificialidad que le aporta resulta negativa para el sentimiento y que, precisamente ese sentimiento, nunca puede surgir mientras el medio por el cual se conozcan dos personas sea el tecnológico. Sin embargo, lo cierto es las innovaciones en tecnología, como en otros aspectos de la vida, puede resultar de bastante utilidad en el amor.

Buen ejemplo de ello son las aplicaciones móviles para ligar. Atrás o a un lado quedaron las páginas de Internet donde los usuarios se registraban para buscar pareja pagando una cuota. Los avances han hecho que el camino para que una persona encuentre a su media naranja sea mucho más reducido. Ahora, con la simple descarga de una aplicación móvil, cualquier persona puede tener acceso a una base de personas solteras que buscan el amor y, en tan solo un click, poder entablar contacto con ellos.

En el caso masculino, cuando se busca el amor o conocer a una posible pareja, podría decirse que hay apps que todo hombre debería tener. El amor puede estar tras una simple foto, tras un simple mensaje, tras un simple click. Lo que hace unos años parecía impensable, cada día se hace más realidad. Cada día son más las personas que confían tanto en páginas de Internet especializadas como en las aplicaciones móviles para conocer gente, buscar amistad y encontrar el amor. Parece que los cortejos, un buen piropo o las poesías leídas cara a cara, están dejando paso a las fotos, los emoticonos y las notas de audio. En este sentido hay partidarios y detractores. En cualquier caso, la tecnología nunca resta, sino que suma otra forma de alcanzar lo que tradicionalmente se hizo de otra manera.