5 Cosas que provocan impotencia sexual de las que cuidarse

Para muchos la impotencia sexual no es más que un mal chiste, pero lo cierto es que afecta a nada menos que 1 de cada 5 hombres en el mundo, cifra demasiado alta como para pasar por alto aquellas cosas que contribuyen a provocar esta disfunción que genera tantos problemas a quien la padece. Más allá de la sexualidad de un hombre, el problema de la disfunción eréctil está en que resulta ser indiciaria de enfermedades coronarias, lo cual ha encendido las alarmas en la comunidad médica internacional.

Comúnmente afecta a hombres a partir de los 40 años, aunque se han visto casos en que aparece antes por distintas causales. La disfunción eréctil o impotencia sexual consiste en la incapacidad de mantener una erección que sea lo suficientemente rígida como para mantener relaciones sexuales. Las causales de aparición son muchas, aunque pueden clasificarse en orgánicas y psicológicas, pero ¿existen cosas que puedan dejar a un hombre impotente? Sí, por eso es preciso cuidar el estilo de vida que se tiene.

Algunos de los hábitos que han sido asociados a la impotencia sexual son:

  • Apnea del sueño,
  • Alcoholismo,
  • Uso excesivo de fármacos,
  • Estrés y ansiedad, y
  • Mala alimentación

La apnea del sueño se asocia a la impotencia sexual por una razón muy sencilla, cual es la de afectar la cantidad de oxígeno que recibe el organismo de una persona durante un periodo relativamente largo de tiempo, lo que se ha demostrado genera además incontinencia urinaria.

El alcoholismo es otra de las causas de impotencia sexual, y es que aunque muchos lo consideren una buena alternativa para subir el ánimo, la verdad de las cosas es que los efectos del alcohol en el organismo distan mucho de ello, pues inhiben la actuación del sistema nervioso, afectando con ello el deseo sexual. El uso de fármacos en exceso también se asocia a esta enfermedad, pues muchos descongestionantes, analgésicos y antidepresivos actúan en este aspecto del individuo que los consume.

Un clásico infaltable, como en muchas otras enfermedades, es el estrés y la ansiedad. Quienes padecen de ella están propensos a sufrir de impotencia sexual al haber un exceso de segregación de adrenalina que comprime los vasos sanguíneos e impide una buena erección. Por último, una mala alimentación también afecta la sexualidad de una persona. Consumir sodio en exceso aumenta la presión sanguínea y hace más difícil que llegue sangre a los genitales.

¿Tienes impotencia sexual? ¡Aún puedes solucionarlo!